“never open myself this way”
imaginando las cosas parecen más sencillas. nada más alejado de la realidad, que se difumina ante mis pies, delante de mis muros, delante de mis altas torres, se describe mi mayor abismo y mis mayores temores, un espejo que sujetas tu.
el miedo a lo básico, todo se reduce a la supervivencia y a que después de probar algo con el más exisito sabor, te envenenen. o te envenenes. me he vuelto tajante y cortante con los años, créeme, nada más lejos de lo que soy por dentro, me muero por todo, por una palabra, por un gesto. ahora que está tronando, suenan más fuerte los violines, se agravan las teclas de este piano y se deslizan las primeras gotas de lluvia por mi cara. solo tengo miedo. a que todo se evapore cuando salga el sol. y siga sola. cuando encuentras lo que no esperaste encontrar jamás en esta vida o en las que puedan venir, nos es fácil borrarlo de tu memoria y decir que simplemente no existió. no puedo. porque ahora estás aquí, o allí, pero estás, y yo como siempre detrás de mi coraza, rebatiendo tus dulces golpes. no puedo evitarlo, he hecho demasiadas tonterias que me costaron caras y no puedo aflojar las ataduras, están muy tensadas. el daño es la erosión más corrosiva que se puede aplicar a un elemento latente casi muerto. pero nada de esto importa. la de las fotos no soy. esa no existe. solo existe la que se ahoga por no saber respirar y tragar lágrimas a la vez. me estoy oxidando. pero si me repararas todo sería muy diferente. sonarían otros acordes, me deslumbraría ante otros cielos y nadaría en otros mares. me gustaría que fuera todo diferente de lo que es en realidad, todo, menos tu.