empezando por el final
como debía ser, al fin tocó fondo, sin ningún límite que la frenara, lo alcanzó. de poco le sirvieron palabras de ánimo y de apoyo de la gente que se supone la conocía bien, de nada.
la historia es la de siempre, chica conoce chico
y a la primera de cambio, ilusiones, chica que se come la cabeza intentando no sabe bien qué, o mejor, lo sabe demasiado bien, y cree que puede conseguir lo que sólo está en su imaginación. el efecto mariposa entra en acción, y con una simple conversación, desata una catástrofe pocos meses después, con el consiguiente derrumbe de la protagonista. las obras de reconstrucción del terreno duran más de un año, y quedan abandonadas. y es que a base de autoconvencimiento a veces no se llega muy lejos. pasó un viaje a londres, el verano y llegó el otoño para recordarle porque se había derrumbado y cómo suele ocurrir, en los terrenos secos las chispas prenden rápido, consecuencia directa, un incendio controlado por el invierno, que dejó una cicatriz tatuaje casi de por vida. el tema empezó a cansar, y a ser monótono, una y otra vez lo mismo, releyendo el mismo párrafo que se intenta olvidar. el principio del suicidio (senti)mental. se pierde el fuelle y se vive con ello, se mira de reojo y hace como que se mira para delante. pero entonces te despiertas y sigue siendo ayer.
fin de alguna parte, porque el pasado me alcanzó en la misma curva donde chocaba con el destino